V – Un pastor muy ingenioso – Planolandia

Mi comentario:

Continuo con la serie de aritculos “un pastor muy ingenioso” que encontre en el blogspot de don Calladito. Gracias por estos articulos.

Un pastor muy ingenioso V – Planolandia

No puedo dejar pasar una semana entera sin continuar con el Tema de Temas.

Pero tampoco puedo seguir escribiendo del predador (el pastor ingenioso) sin antes contarles el cuento de… Planolandia.

En 1884, Edwin Abbot, un ministro de la Iglesia y director de la Escuela de la Ciudad de Londres, escribió el libro Planolandia: Un Romance de Muchas Dimensiones por un Cuadro. He aquí una sinopsis:

Planolandia es una narración puesta en boca del habitante de un mundo bidimensional, es decir, una realidad que sólo tiene longitud y anchura, pero no altura.

En un mundo plano como la superficie de un globo de papel, habitado por líneas, cuadrados, triángulos, círculos y otras formas geométricas.

Sus moradores pueden moverse libres en esta superficie, pero no pueden ascender ni descender.

Ellos ignoran esta limitación, la idea de una tercera dimensión les parece inimaginable.

El narrador de la historia tiene un sueño singular. En él es trasladado a un mundo unidimensional, sus habitantes son puntos y rayas. Se mueven hacia delante y detrás, pero siempre sobre una misma línea, llamada “su mundo”. En vano intenta el narrador explicar al monarca de “Linelandia” que existe otra realidad, y que él en su país es un cuadrado, línea de líneas.

Ante tan delirantes afirmaciones, el rey y sus súbditos, puntos y rayas, se arrojan sobre el cuadrado, quien, en ese mismo instante, vuelve a la realidad de Planolandia.

El sonido de la campana lo llama al desayuno.

Pero aquél día le tenía reservada otra molesta experiencia.

El cuadrado le enseña a su nieto, el hexágono, los fundamentos de la aritmética y su aplicación a la geometría.

Después de escuchar cómo se obtiene la potencia de dos, es decir, 2² y relacionarlo con la superficie, preguntó si 2³ tendría algún sentido geométrico.

“Nada, absolutamente nada” replicó el “abuelo – cuadrado” a lo que el nieto contestó que un cuadrado de tres pulgadas, expresada en 3², se debía mover de alguna manera, que no alcanzaba a comprender, cuando el resultado era 3³.

El abuelo incurre en el mismo error que el rey de Linealandia, no quiere escuchar a su nieto y por eso le dice:

” Vete a la cama, tendrías más sentido si no dijeras cosas tan insensatas”

Durante toda la tarde le sigue rondando la voz de su nieto. Ante lo cuál se responde: “Este chico es un alcornoque. Lo aseguro, 3³ no puede tener ninguna correspondencia geométrica”

En ese momento se escucha la voz de un extraño visitante que viene de “Espaciolandia”, un mundo de tres dimensiones.

El cuadrado ve a su visitante como un círculo y no puede comprender lo que ve. El visitante procura explicarle que es un círculo de los círculos, en su mundo: una esfera. Trata convencerlo pero, como no lo logra, no ve otra solución que llevarlo a su mundo.

En “Espaciolandia” el cuadrado descubre que es un cuadrado de cuadrados, o sea, un cubo, y exclama: “¿Esto es la locura o el infierno?”. “Ni lo uno ni lo otro”, le dice la esfera, “solo un mundo de tres dimensiones”.

Embriagado por tal formidable experiencia, el cuadrado desea explorar mundos más elevados: de cuatro, cinco y seis dimensiones. Pero la esfera no quiere ni oír hablar de semejantes disparates y lo devuelve a los estrechos límites de Planolandia.

El cuadrado siente la gloriosa misión de predicar la existencia de las tres dimensiones. Pero cada vez le resulta más difícil despertar aquel recuerdo que era claro inolvidable al principio.

Es condenado por el Supremo Tribunal a cadena perpetua. Cada año lo visita el Círculo Supremo para ver si mejora su estado de salud mental. Y cada año le cuadrado no puede resistir la tentación de intentar convencerlos.

El Círculo Supremo menea la cabeza y desaparece hasta el año siguiente.

El punto, por supuesto, no es entretener a los niños, sino ilustrar la relación que tenemos nosotros, los habitantes de “Espaciolandia” con dimensiones superiores.

Hipotéticamente hablando, ¿cómo se manifestaría un ser de la 4a dimensión en nuestro mundo? Si seguimos la analogía de Planolandia, una esfera sería percibida por un cuadro como un círculo, ya que sería el punto de contacto de la esfera con el plano que el cuadro podría percibir. La esfera no podría manifestar la totalidad de su ser en el plano, pero en cambio podría aparecer y desaparecer a su antojo, ver lo que hay detrás de una línea (cosa imposible para el planolandés), y en general romper las leyes de la 2a dimensión a placer.

Del mismo modo, suponemos que un ser de la 4a dimensión podría violar las leyes de la física y manipular el tiempo y el espacio como quiera; por otro lado, quizá su única limitación sería no poder manifestarse en su totalidad en la 3a dimensión. En cuanto a nosotros, lo percibiríamos como un ser semi-físico, fantasmagórico y con habilidades extraordinarias como aparecer y desaparecer, caminar a través de las paredes, o viajar a través del tiempo… La posibilidad ofrece una nueva luz bajo la cual observar los fenómenos paranormales, ¿no creen?

(Para que no se me tache de promotor de vanas fantasías dimensionales, permítanme señalar que hay muchos teóricos de la física que toman muy en serio la posibilidad de dimensiones extras para finalmente formular una Teoría del Todo que explique tanto la gravedad como los fenómenos de partículas subatómicas. La Teoría M, por ejemplo, supone la existencia de 11 dimensiones. Y no es la única.)

Ahora, y antes de continuar con el predador, una pregunta:

Dentro de todo lo que abarca el conocimiento humano, incluida la información que se encuentra en disputa, tales como las teorías y las hipótesis, así como los rumores, las sospechas y las leyendas, ¿dónde podemos encontrar fenómenos que puedan ser calificados como visitas de seres de dimensiones superiores?

Tambien aqui les dejo un video en español sobre esta temática.

Continuará.

IV Un Pastor Muy Ingenioso – La Luna Sombría

Un pastor muy ingenioso IV – La Luna Sombría

Mark Hedsel, estudioso del esoterismo y espiritualidad en culturas y tradiciones antiguas, cuenta que uno de los maestros que conoció reveló a sus alumnos lo siguiente:

“Ahora debo hacer una declaración que los introducirá a un concepto que era, hasta hace recientemente comparativamente, uno de los secretos más profundos de las Escuelas esotéricas: En algunos modos, la Luna es el problema más grande de la tradición esotérica. La Luna no es lo que aparenta ser en lo absoluto.

“Al final del siglo pasado fue hecha una revelación sorprendente, como resultado del desacuerdo entre miembros de las Escuelas secretas. Información, hasta ese entonces guardada celosamente por las más cerradas de las Órdenes internas, fue hecha pública. Los secretos revelados conciernen a un nivel mucho más profundo de conocimiento del que hasta este entonces se ha hecho exotérico por las Escuelas – incluso en esta era iluminada”.

Su toque de cinismo pareció pasar desapercibido. […]

“En pocas palabras, lo que fue hecho público durante este conflicto en las Escuelas es la verdad de que nuestra Luna es una especie de contrapeso de otra esfera, que permanece invisible a la visión ordinaria. Esta esfera contrapesada es llamada en los círculos esotéricos la Octava Esfera.

“Debemos tener cuidado con estas palabras, porque, a pesar de lo que acabo de decir, esta región no es en sí una esfera, ni es una luna. Incluso colocarla detrás de la Luna física no es correcto, ya que en el reino Espiritual los espacios y las distancias son diferentes. La verdad es que esta Octava Esfera no concierne a nada con lo que estemos familiarizados en el plano físico, pero debemos usar palabras de nuestros propios vocabularios cuando quiera que deseemos denotar su existencia. Si tuviéramos que utilizar una palabra que describa más apropiadamente a esta Esfera, entonces deberíamos llamarla un vacío. Ciertamente, vacío es un término más apropiado para esta esfera, ya que la Octava Esfera succiona cosas hacia su propia existencia sombría.

“Esta esfera es más baja en la escala de ser que la Séptima Esfera (que es la Tierra). Funciona como una especie de conducto demoniaco que succiona hacia sus fauces ciertas formas Espirituales degeneradas en la Tierra. Es una Esfera sombría, controlada por seres sombríos. Sin embargo, el hecho de que son seres sombríos no debería llevarnos a menospreciar o subestimar sus capacidades e inteligencia. En muchos sentidos son más inteligentes que el Hombre, ya que no están limitados por el poder del amor, como lo está la Humanidad.

“La operación de esta Octava Esfera es compleja. Sus habitantes – esos seres sombríos para quienes es hogar – desean poblar su Esfera con la humanidad, o (más precisamente) con almas humanas. Para este fin, ha creado lo que podríamos llamar terminales en la Tierra: estas terminales son conductos de almas, que succionan hacia la Esfera inferior cierta forma de energía Espiritual materializada que se engendra sobre el planeta Tierra. Las circunstancias más usuales en las que esta materialización o generación toma lugar es en las sesiones espiritistas, y en otras localidades donde los seres humanos intenten intervenir – en contra de la ley cósmica – con los planos Etéricos inferiores”. [David Ovason, The Zelator, The Secret Journals of Mark Hedsel, pp. 307-309]

Si contemplamos esta información bajo las perspectivas de Don Juan y el predador, y de Gurdjieff y el mago maligno, lo que tendremos será una situación generalizada de la cual es presa la raza humana entera, y no una excepción limitada a las sesiones espiritistas. Todo parece indicar que estos “seres sombríos” son el predador mismo, que ha hipnotizado a mujeres y hombres para hacerlos creer que son “águilas, leones o magos”, y que nunca les va a pasar nada malo, al menos no hoy. Su finalidad es alimentarse de nuestra conciencia, de las “sustancias finas” que generamos, de nuestra energía psíquica, espiritual o emocional.

Ahora, si nos quedáramos con estas tres fuentes, podríamos concluir que nos enfrentamos a demonios en el sentido religioso. Sin embargo, grandísimo hereje como soy, otras fuentes me han llevado a conclusiones muy distintas, mismas que podríamos decir que se encuentran a medio camino entre el misticismo, la ciencia, y las llamadas “teorías de la conspiración”.

Porque todavía hay más. Pero ya hablaremos de eso la semana entrante.

Fuente del Articulo

III. Un pastor muy ingenioso – La Luna

Mi comentario:
Si bien es cierto que el texto siguiente toca un tema escabroso, es bueno saberlo, ya que están entrando, por decirlo así en la “dimensión despierta”. Luego se darán cuenta que lo que pasa es que ambos bandos nos tienen a nosotros los humanos “confundidos”. Pero para que? para manipularnos a su gusto y antojo! Despertemos y veamos la realidad! Nos han jodido.. como dicen los españoles! Pues ahora jodamoslos a ellos y divulguemos la Verdad! Lo que han sido y quieren seguir siendo MANIPULADORES DE LA VERDAD! YA NO MAS!

el articulo original lo he encontrado aqui: Un pastor muy ingenioso III – La Luna

Ha llegado el momento de retomar el Tema de Temas. Si no saben de lo que estoy hablando, les sugiero que lean mis últimos dos comentarios bajo el título genérico de “Un pastor muy ingenioso”.

Mencionaba en uno de ellos que Gurdjieff decía que la raza humana era “comida para la Luna”. ¿De qué estaba hablando ese hombre? Según explicó (y una explicación muy similar podemos encontrar en el libro Gnosis de Boris Mouravieff), la Luna es un planeta en germinación. Aún no ha nacido, y para hacerlo necesita alimentarse de una gran cantidad de “substancias finas” que emanan de la Tierra. Específicamente, estas substancias son proveídas por la vida orgánica, incluyendo la raza humana. De este modo, los eventos que ocurren sobre este planeta – guerras, pestes, catástrofes – proveen la energía necesaria para ese embrión cósmico que es la Luna. Más aún, dado que Gurdjieff creía que la mayoría de los seres humanos no poseen una verdadera Individualidad – un alma -, sino que tienen que “cristalizarla” por medio de grandes esfuerzos, al momento de la muerte, lo que queda del ser humano sin individualidad “gravita” inevitablemente hacia la Luna para alimentarla con lo que le queda de fuerza vital.

Ahora, ¿qué tan literalmente estaba hablando Gurdjieff? No lo sé. ¿Se refería en efecto a la Luna que percibimos con los ojos todas las noches? Tal vez. O tal vez no. En su libro alegórico Relatos de Belcebú a su Nieto, Gurdjieff señala que existe otra luna que los seres humanos son incapaces de ver por su ignorancia. Belcebú dice:

De estos dos fragmentos [desprendidos de la Tierra], el mayor fue llamado “Lunderperzo” y el menor “Anulios“; y los seres tri-cerebrales que después surgieron y fueron formados en este planeta también, al principio los llamaron por estos nombres; pero los seres de épocas posteriores los llamaron de diferentes modos en diferentes periodos, y en épocas más recientes el fragmento mayor es llamado Luna, pero el nombre del pequeño ha sido olvidado gradualmente.

En cuanto a los seres de ahí hoy en día, no sólo no tienen ningún nombre para este fragmento pequeño, sino que ni siquiera sospechan su existencia. […]

Los seres contemporáneos tri-cerebrales de este peculiar planeta no saben acerca de este fragmento de su planeta, principalmente porque es comparativamente más pequeño en tamaño y la distancia del lugar de su movimiento lo hacen bastante invisible a su vista, y también porque ninguna “abuela” les dijo jamás que alguna vez tal pequeño satélite era conocido.

Y si alguno de ellos por casualidad lo viera a través de sus buenos, pero sin embargo infantiles, juguetes llamados telescopios, no le prestaría atención alguna, confundiéndolo simplemente con un gran aerolito. […]

El asunto de si la Luna tiene un acompañante desconocido, y cómo se relaciona éste con el predador, se volverá más interesante a continuación, una vez que hayamos leído a Mark Hedsel. Pero eso tendrá que ser mañana.

Continuará.