Ni Latinoamérica, Asia y Europa se salvan del VORTEX creado por Wall Street!

Nueva jornada de vértigo de los mercados

Las bolsas asiáticas y europeas se desploman arrastradas por el pánico en Wall Street

(IAR Noticias) 10-Octubre-08

La debacle mundial del sistema capitalista continúa y nadie sabe cual es el piso del colapso: La peor crisis financiera de los últimos 80 años (luego de que el jueves Wall Street sufriera su peor caída desde el 11-S)  ha provocado una nueva jornada de vértigo y pánico en Wall Street y en las bolsas europeas y asiáticas que sufren pérdidas estrepitosas este viernes.

Informe
IAR Noticias

El miércoles, los  bancos centrales imperiales de EEUU y la UE abrieron un nuevo “frente de batalla” contra la crisis financiera al reducir en forma simultánea las tasas de interés a corto plazo. La medida, sin embargo, no calmó los nervios de los inversionistas.

En sintonía con Wall Street, el pánico contamina este viernes a los mercados finacieros de Asia y Europa. Después de un día negro en Estados Unidos, Europa y Sudamérica, las bolsas de Japón y Australia abrieron con una fuerte caída de las principales acciones.

En línea con lo que pasó durante el día jueves en EEUU y Europa, el Nikkei abrió el viernes con una baja del 10,87% en Japón. En Australia, en tanto, se desplomó un 7,4% en las primeras operaciones.

La Bolsa de Tokio cerró con un declive de 9,62%, tras suspender brevemente algunas cotizaciones a futuro, y el Nikkei tuvo su mayor caída desde el crac de octubre de 1987.

La inyección fresca de 45.500 millones de dólares en los mercados monetarios japoneses no logró detener la hemorragia, y la crisis se cobró su primera víctima en Japón, la aseguradora Yamato Life Insurance, que declaró la bancarrota.

De esta manera el índice Nikkei se ubicó por debajo de los 9.000 puntos por primera vez en más de cinco años. En Sydney, en tanto, el mercado se desplomó un 7,4 %.

Lo mismo ocurre con la plaza de Hong Kong. Allí el índice de referencia, el Hang Seng, arrancó la jornada del viernes con pérdidas del 7,7%.

Wall Street se desplomaba este viernes tras la apertura y el índice S&P 500 caía por debajo de los 900 puntos presionado por los temores a que la crisis crediticia pueda llevar a la economía mundial a una recesión.

A las 13:45 GMT, el promedio industrial Dow Jones caía un 4,68 por ciento a 8.167,92 unidades, recuperándose de su caída inicial de casi el ocho por ciento. Mientras, el más amplio Standard & Poor’s 500 se depreciaba un 4,06 por ciento a 871,99 puntos.

Por su parte, el selectivo tecnológico Nasdaq Composite bajaba un 2,58 por ciento a 1.604,22 unidades.

Las bolsas de Europa tampoco pueden despegarse y este viernes muestran caídas históricas en sus cotizaciones.

El Ibex de Madrid (-5.57%) moderaba las pérdidas una hora y media después de la apertura, hasta situarlas en un 6%. El índice ya perdió el jueves la barrera psicológica de los 10.000 puntos por primera vez en tres años y ahora se acerca a la barrera de las 9.000 unidades.

El resto de plazas europeas también se desplomaban en los primeros minutos de negociación, aunque más tarde moderaban en parte los retrocesos.

El FTSE (-205.41 / -4.76%) de Londres y el Dax Xetra (-347.84 / -7.12%) de Francfort llegaron a caer más del 10%, mientras el Cac (-206.85 / -6.01%) de París retrocedió en los primeros compases un 8%.

La Bolsa de Londres se hundía más de 10% antes de recuperarse levemente, la de Fráncfort también se desplomaba más de 10% antes de reducir la sangría y la Bolsa de París perdía un 9,68%. La Bolsa de Madrid retrocedía un 7,85%.

Los mercados bursátiles, de Tokio a Londres, sufrieron nuevas caídas de vértigo antes de una reunión clave de los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete países más industrializados (G7) esta tarde en Washington.

Justin Urquhart-Stewart, director de marketing de Seven Investment Management, con sede en Londres, dijo que el mundo se enfrenta en este momento a una “tormenta perfecta” con un sistema bancario en crisis y una economía mundial en dramática desaceleración.

“La conjunción de estas dos cosas está creando algo profundamente desagradable”, indicó.

Wall Street cerró el jueves en el nivel más bajo desde agosto de 2003, perdiendo más de 600 puntos y la línea  psicológica de los 9.000 puntos.

La bolsa estadounidense acumula así su peor periodo desde hace siete décadas, desde 1937, antes de la Segunda Guerra Mundial.

El derrumbe de los mercados se fraguó en la recta final de la sesión, cuando surgió el rumor de que algunos fondos apalancados estaban teniendo problemas con la financiación, entre ellos, los hedge funds. Las ventas volvieron a ser masivas y ordenadas, probablemente, desde grandes inversores institucionales.

Wall Street encadenó su séptima sesión consecutiva en números rojos desde el pasado 3 de octubre ( cuando la Cámara de Representantes de EEUU diera su visto bueno al plan de rescate financiero diseñado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, que cuenta con 700.000 millones de dólares para la adquisición de activos ilíquidos, además de un importante recorte fiscal), y ha cerrado por debajo de los 9.000 puntos por primera vez desde 2003.

Además, el deterioro del Dow Jones se está produciendo con una rapidez que asombra a los analistas más veteranos de Wall Street, pues el pasado 26 de septiembre cerró por encima de los 11.000 puntos y el 3 de octubre por encima de las 10.000 unidades.

Por su parte, el mercado Nasdaq, donde cotizan la mayoría de las empresas de tecnología e informática, perdió 95,21 puntos (-5,47%) hasta 1.645,12 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedió 75,02 puntos (-7,62%) hasta 909,92 unidades, un año después de que alcanzara un récord de 1.565,15 puntos.

En España, el Ibex 35 cayó en la jornada de este jueves un 3,8%, para quedarse en los 9.902,90 puntos, su mínimo desde julio de 2005, en una jornada en el que todas bolsas europeas registraron fuertes caídas a raíz del anuncio del director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, sobre la posibilidad más que cierta de una “recesión global” en 2009.

Los precios del petróleo cayeron este viernes a su nivel más bajo en lo que va de año, como consecuencia del temor a una recesión económica mundial.

El precio del petróleo estadounidense del tipo de referencia West Texas Intermediate (WTI) para entrega en noviembre bajó en la mañana del viernes en el comercio asiático a US$ 82,41 el barril (159 litros), US$ 4,18  menos que al cierre del mercado el jueves.

El crudo Brent del Mar del Norte, de referencia en Europa, se abarató a US$  3,71 s, para ubicarse en US$ 78,95.

Los operadores temen que la economía mundial pueda sumirse en una recesión a causa de la persistente crisis financiera, lo que traería consigo un descenso de la demanda de petróleo.

Además, son cada vez más los inversores que se retiran de los mercados del petróleo para depositar su dinero en puertos más seguros, como los bonos de Estado de países que gozan de una buena salud económica.

Los ministros de Finanzas de las siete principales economías del mundo se preparan para reunirse en Washington como parte de las iniciativas adicionales que se están coordinando para hacer frente a la emergencia.

El gobierno de EEUU evalúa respaldar temporalmente la totalidad de los depósitos bancarios si las condiciones económicas continúan empeorando, una medida que marcaría otro paso sin precedentes en la carrera de las autoridades para contener la crisis financiera.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), que celebra el fin de semana su asamblea anual junto al Banco Mundial, llamó a los gobiernos a trabajar juntos, y reactivó sus préstamos de emergencia, utilizados por primera vez para rescatar a economías en problemas durante la crisis financiera asiática en 1997.

Funcionarios estadounidenses indicaron en Washington que el país podría seguir los pasos de Gran Bretaña y comprar acciones de preferencia en bancos en dificultades, nacionalizándolos parcialmente, en un intento por aumentar la liquidez en los mercados crediticios.

Marc Chandler, analista de Brown Brothers Harriman, dijo que a pesar del negro contexto, el G7 aún cuenta con varias opciones.

“Hay una creciente especulación de que la reunión del G7 puede resultar en otra gran medida, que es la garantía de todos los préstamos interbancarios”, dijo.

Una ola de recortes de emergencia de las tasas de interés, paquetes de rescate y masivas inyecciones de capital en los flujos monetarios no han logrado contener el pánico.

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Viernes Negro: Wall Street vuelve a cerrar nuevamente con Perdidas!

Alarma mundial

Potencias bajo presión: EEUU y el G-7 en emergencia

(IAR Noticias) 10-Octubre-08

Informe especial
IAR Noticias

El crash y las vísperas

Con el derrumbe mundial de los mercados financieros, la mayor caída de los precios de las materias primas en 50 años y la crisis bancaria que se expande como una epidemia desde las potencias centrales a los países de la periferia, el sistema capitalista trasnacionalizado ingresó en un colapso generalizado que ha desatado la alarma a escala global.

Cada jornada es un vértigo que conduce a un desenlace que parece inevitable: Recesión con suba de precios, baja del consumo y desempleo masivo.

Técnicamente, el sistema financiero imperial (USA-UE) está en un “crash”: La recesión con suba de precios, baja del consumo y desempleo masivo ya se proyecta por todas las variables de la economía real con los peores pronósticos de los analistas y las autoridades mundiales.

Las medidas 1 y 2 de los bancos centrales imperiales (plan de rescate financiero y baja de tasas) resultaron impotentes para detener el pánico y la fuga del dinero efectivo de los mercados con sus efectos inevitables: Crisis del crédito y desaceleración de la economía (piedras basales de la “estanflación” que ya comienza a expandirse por todo el planeta).

Más allá de las condiciones objetivas, del análisis concreto de la realidad, hay una “psicologización” de la crisis.

Como dicen los expertos: Hay “furia vendedora” compulsiva en los mercados.

Lo único que se aprecian y se valorizan son los “activos en efectivo” (dinero contante y sonante, en especial dólares USA) mientras las acciones, bonos, títulos, los cadáveres de la “burbuja financiera”, se apilan en los sótanos de los gigantes financieros quebrados.

Hay coincidencia generalizada entre analistas y autoridades sobre dos puntos: El sistema financiero internacional está definitivamente colapsado y EEUU (la potencia económica locomotora del Imperio “unipolar”) ya ingresó a un proceso recesivo.

Y hay dos puntos que todavía no están claros: Cómo se va a proyectar el colapso financiero y crediticio en la economía real a escala mundial, y que harán EEUU y las potencias centrales para controlar y/o detener una crisis global que los alarmistas presentan como el “ocaso del dólar y del Imperio USA”.

Por ahora, ninguna receta parece viable para contener el pánico y la sangría “vendedora” de  los mercados.

Este fin de semana, en el “peor de los escenarios” de la crisis, EEUU y las potencias mundiales inician una nueva contraofensiva para “recrear la confianza” entre los “inversores” que hoy huyen despavoridos de los mercados.

Los analistas están escépticos: La crisis está “psicoanalizada” y la paranoia puede más que cualquier medida lógica que puedan instrumentar las potencias este fin de semana..

Sólo una medida la podría parar (a la paranoia),  señalan: Un largo feriado bursátil y bancario a escala global.

Cerrar temporariamente  los bancos y los mercados financieros: Es mejor (y más saludable para la preservación del sistema) que el escaso dinero en efectivo que aún queda circulando emigre hacia los colchones y las cajas fuertes de los empresarios y especuladores capitalistas en “shock” de pánico.

Imposible de imaginar, pero la dinámica de la crisis (y el peligro de vaciamiento monetario)  puede vencer todos los pronósticos. El sistema capitalista (todavía) no está maduro para el suicidio, y todas las opciones, por más descabelladas que parezcan, son válidas.

Y no hay que olvidarse de dos datos claves:

A) Mientras la crisis “seca” de activos los mercados, parte de esos activos pasan a registrarse como ganancias multimillonarias de los gigantes bancarios que se engullen a otros gigantes quebrados y derrumbados por el colapso financiero.

B) Mientras  la crisis se devora al sistema financiero imperial, los bancos privados que conforman la red de bancos centrales de Europa y EEUU realizan un festín de negocios con los créditos y el rescate de las entidades quebradas, en operaciones garantizadas por el Estado.

En resumen, y probado por la práctica, el sistema por un lado se cae, y por otro se recicla (la conversión de las “crisis” en nuevos ciclos de rentabilidad capitalista).

Lo que no evita un emergente final: El impacto social de la crisis con suba de precios, desempleo masivo, huelgas y estallidos sociales a escala global.

Ese es (la crisis financiera a la larga o a la corta es controlable) el “verdadero peligro” que les está quitando el sueño a EEUU y las superpotencias del capitalismo imperial.

Potencias bajo presión

La debacle mundial del sistema capitalista continúa y nadie sabe cuál es el piso del colapso: La peor crisis financiera de los últimos 80 años (luego de que el jueves Wall Street sufriera su peor caída desde el 11-S) está provocando una nueva jornada de vértigo y pánico en las bolsas europeas y asiáticas que sufren pérdidas estrepitosas este viernes.

El miércoles, los bancos centrales imperiales de EEUU y la UE abrieron un nuevo frente en su “batalla” contra la crisis financiera al reducir en forma simultánea las tasas de interés a corto plazo. La medida, sin embargo, no calmó los nervios de los inversionistas.

Funcionarios estadounidenses indicaron en Washington que el país podría seguir los pasos de Gran Bretaña y comprar acciones de preferencia en bancos en dificultades, nacionalizándolos parcialmente, en un intento por aumentar la liquidez en los mercados crediticios.

Marc Chandler, analista de Brown Brothers Harriman, dijo que a pesar del negro contexto, el G7 aún cuenta con varias opciones.

“Hay una creciente especulación de que la reunión del G7 puede resultar en otra gran medida, que es la garantía de todos los préstamos interbancarios”, dijo.

Una ola de recortes de emergencia de las tasas de interés, paquetes de rescate y masivas inyecciones de capital en los flujos monetarios no han logrado contener el pánico.

“Estamos al borde de una recesión global”, advirtió el jueves el titular del FMI, Dominique Strauss-Khan, que instó a adoptar medidas conjuntas porque “no existe una solución nacional” para esta crisis.

La debacle indetenible del sistema financiero (proyectado desde las naciones centrales hacia la periferia) ya desató la alarma mundial, y  este fin de semana, ministros de Economía de todo el mundo se reunirán en el encuentro anual del Fondo y el Banco Mundial.

Los mercados bursátiles volvieron a desplomarse el viernes, primero en Asia y después en Europa, alarmados por el derrumbe de Wall Street, pocas horas antes de una reunión crucial de los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del G7.

Este nuevo hundimiento de los mercados aumenta la presión sobre la reunión de ministros de Economía y Finanzas y de gobernadores de los bancos centrales de los siete países más industrializados (G7) que empezará en Washington a las 14H00 (18H00 GMT).

Hablarán “de las iniciativas de cada uno para luchar contra esta crisis y de los medios para reforzar nuestros esfuerzos colectivos”, señaló el secretario norteamericano del Tesoro, Henry Paulson.

Estados Unidos podría encontrarse en posición de acusado frente a los otros miembros del club (Alemania, Canadá, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón).

El presidente norteamericano, George W. Bush, hará una declaración a las 14H00 GMT para “asegurar a los estadounidenses que pueden tener confianza” porque “los responsables económicos están actuando enérgicamente de todas las maneras posibles para estabilizar nuestro sistema financiero”, informó su portavoz.

Según The Wall Street Journal, el  gobierno de Estados Unidos evalúa respaldar temporalmente la totalidad de los depósitos bancarios si las condiciones económicas continúan empeorando, una medida que marcaría otro paso sin precedentes en la carrera de las autoridades para contener la crisis financiera.

La decisión, que sólo está en etapa de gestación, estaría dirigida a prevenir una mayor fuga de efectivo de las instituciones financieras, incluyendo bancos pequeños y regionales, algunos de las cuales empiezan a doblegarse ante la presión de clientes en pánico.

Antes de eliminar el límite sobre los seguros a los depósitos, muchas agencias gubernamentales tendrían que acordar que existe un “riesgo sistémico” para la economía y, de este modo, invocar una facultad legal raramente usada. Luego de los reiterados esfuerzos de las últimas semanas para apuntalar los bancos, algunos reguladores piensan que la medida se justifica, precisa el Journal.

La semana pasada, el Fondo de Garantía de Depósitos de EE.UU., conocido como FDIC por sus siglas en inglés, utilizó por primera vez la cláusula del “riesgo sistémico” cuando acordó asumir pérdidas potenciales y ayudar a concretar la compra de Wachovia Corp. por parte de Citigroup Inc. El pacto se desmoronó el jueves, sin embargo, cuando Citigroup lo abandonó tras una áspera disputa legal con Wells Fargo & Co.

Ante la indetenible caída de las bolsas y los mercados finacieros, Japón, que preside este año el G8, se dijo dispuesto a convocar una cumbre extraordinaria de este grupo de grandes potencias si la reunión del G7 de Finanzas del viernes en Washington no ofrece soluciones a la crisis financiera mundial.

El primer ministro británico, Gordon Brown, también mencionó la posibilidad de reunir al G8.

La reunión del G7 de Washington el viernes estará seguida el sábado por un encuentro de los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales de los países más ricos del G20, como Rusia, China, India y Brasil.

Los analistas de Wall Street son escépticos: Salvo nuevas “inyecciones de liquidez” en los mercados (que ya se mostraron impotentes para contener la crisis) difícilmente se pueda coordinar en pocas horas una acción coordinada de fondo entre las potencias,  que ni siquiera se muestran capaces de consensuar una estrategia común para Europa.

¿Nueva “semana negra” de los mercados?

La prensa europea y norteamericana, este viernes, ya no creía en milagros.

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URGENTE: Descifra lo que realmente esta pasado con la Bolsa de Valores y Toma tus Precauciones

Encontré este artículo del autor Jorge Suarez-Velez el cual me parecio muy interesante debido a la forma sencilla como explica que está sucediendo con las bolsas de valores. Es muy instructivo y creo que nos ayudará a defendernos mejor de lo que pueda pasar con esta gran caida bursatil. Les advierto: Todavia no estamos sintiendo el verdadero impacto de esta tragedia.

Bien, aqui les adjunto el artículo en mención:

Una Embolia Financiera

10 de octubre de 2008, 08:20 AM

Cuando una persona sufre una embolia, éstas típicamente son causadas por los llamados infartos cerebrales; un coágulo tapa a una arteria, que no permite que la sangre siga fluyendo al resto del cerebro. Quirúrgicamente es posible remover el coágulo, pero el devastador impacto de esta condición es proporcional al tiempo en que se deje sin sangre –y consecuentemente sin oxígeno- al resto del cerebro. Muchas células –neuronas- mueren por la falta de éste, ocasionando un daño irreparable.


¿Qué tiene esto que ver con finanzas? La analogía es perfecta. Lo que estamos viendo es el efecto de un sistema financiero “tapado” por una serie de instrumentos financieros tóxicos que no han dejado que fluya dinero al resto del sistema. Mientras más tiempo pase sin que éste fluya, más permanente será el daño.
Estamos en medio de un peligroso círculo vicioso. Conforme los bancos se perdieron la confianza entre sí, se dejaron de prestar. Al hacerlo, aquellos bancos con liquidez prefirieron guardarla por si posteriormente la necesitaban. Muchas empresas e individuos con acceso a líneas de crédito[1], conforme ven que la liquidez escasea, ejercen la línea y proceden a dejar los recursos depositados en la chequera. Simultáneamente, los depositantes en el banco deciden que es peligroso tener certificados de depósito bancario, por lo cual deciden retirar el dinero del banco para mejor comprar un bono emitido por el Tesoro de Estados Unidos.


Nadie compra Papel Comercial[2], y todo aquel que requiere de recursos inmediatos es estrangulado. El mercado de papel comercial se ha reducido en más de 600 mil millones de dólares y hasta el gobernador del Estado de California salió a decir que si no tenía acceso a crédito de corto plazo, no tendría con qué pagar la nómina de bomberos y policías.

(Picha la imagen para ver lo que es un papel comercial)

Imagine por un momento a una empresa comercial que tiene que utilizar financiamiento de corto plazo para comprar el inventario de productos que va a vender en la época navideña. Sin éste no hay qué vender, si no puede vender en los meses más importantes del año, quizá decida cerrar la tienda (o algunos locales, si no tiene inventario suficiente para éstos). Si cierra, despedirá empleados y dejará locales comerciales desocupados. La desocupación entre éstos, por cierto, ascendía ya a 8.4% el mes pasado; el nivel más alto en catorce años.


La decisión de los inversionistas de salirse de sus inversiones e irse a “cash” tiene un impacto devastador en los mercados. En el mes de septiembre, salieron 72 mil millones de dólares de fondos de inversión que invierten en bonos y acciones; en la primera semana de octubre salieron otros 49 mil millones. Cuando un inversionista decide redimir su inversión en el fondo, fuerza a que quienes manejan éste salgan a vender lo que puedan al precio que puedan. La salida masiva de estas posiciones provoca una baja proporcional en los precios. El índice Dow Jones está hoy –consecuentemente- más de cuarenta por ciento por debajo del récord histórico alcanzado el nueve de octubre de 2007.
En el caso de inversiones en “hedge funds” la redención es aún más dañina. Este tipo de entidad opera con apalancamiento; debido al cual, cada dólar redimido por un inversionista provoca ventas cuatro, cinco, o más veces superiores.


Estamos viendo ventas de pánico que tienen en sí mismas un impacto sobre la calidad de activos de los bancos. Conforme los precios de bonos y acciones siguen cayendo, el rescate bancario se vuelve más caro pues posiciones que hace una semana no merecían calificativo de “tóxicas”, hoy lo son.


Por ello, las siguientes medidas de emergencia de que se puede echar mano si la caída libre continúa son dos. Primero, se puede suspender la regla de “mark to market” temporalmente. Esta regla fuerza a que las instituciones reflejen el valor de sus inversiones al precio que el mercado les dé a éstas. Pero con los precios desplomándose, el capital de los bancos también se contrae. Alternativamente, se puede permitir que reflejen el precio de los bonos, por ejemplo, en función del flujo esperado de cupones. Segundo, pueden salir a avalar en forma ilimitada el riesgo de contraparte. Es decir, si los bancos no se prestan entre sí por miedo a que uno u otro no tengan la solidez para respaldar sus obligaciones, el gobierno puede temporalmente funcionar como aval de ambos.


Este es el principio de un doloroso proceso de contracción del apalancamiento tanto de individuos como de entidades financieras. Éste se da en forma arrebatada y arrastra todo a su paso. Para romper el ciclo, la Reserva Federal ha pasado de ser el comprador de última instancia a volverse la primera. Han salido a comprar papel comercial, han estado dispuestos a prestarle a bancos sin pedir garantías específicas, e inyectan liquidez en cuanta forma sea posible.

Eventualmente, lograrán incluso remover el coágulo al ejercer los cientos de miles de millones de dólares que el congreso estadounidense aprobó para comprar papel tóxico de los bancos comerciales. Sin embargo, el proceso llevará tiempo.

Como cuando hay un incendio, lo primero a hacer es apagar el fuego. Al hacerlo, se intenta no hacer algo que haga imposible reconstruir posteriormente.

En este intento, como propuse la semana pasada, finalmente el secretario del tesoro Paulson concedió que está dispuesto a capitalizar bancos. Esta es una buena noticia. No contribuye a apagar el incendio, pero ciertamente facilitará una reconstrucción ordenada.
La disposición de Paulson es una excelente señal, además, porque se dice que los bancos contrataron a más de 600 empresas de cabildeo para evitar que esa fuese una solución posible. Ellos querían simplemente poder vender la basura, sin tener que sacrificar capital. Sin embargo, la versión final del TARP (siglas en inglés del “programa para el alivio de activos en problemas”) pasada por el congreso el tres de octubre, incluye la posibilidad de capitalizarlos directamente. Ojalá que los bancos fracasen en su intento de evitarlo.

La buena noticia es que el gobierno estadounidense tiene un arsenal casi ilimitado para combatir el fuego. Pueden seguir empapando al mercado con toda la liquidez a su alcance pues –de frente a una recesi
ón mundial- el peligro no es la inflación. Habrá tanta capacidad instalada ociosa que la presión deflacionaria será enorme.
[Mi comentario: Que ironía, claro, pueden empezar a imprimir cuanto papel quieran, el problema está en que ese papel debe de estar respaldado por oro, ya que la confianza en las bolsas de valores esta por los suelos. Cuantos paises no desearían poder imprimir cuanto dinero ellos quisiseran. SOLO EL IMPERIO LO PUEDE? Tampoco! por eso veremos como la caidad de Wall Street sigue en picada! No se dejen engañar!]


Pero estamos al principio del proceso. Imagine usted el caso de un tipo que decide que va a hacerse de todos los muebles para su casa utilizando crédito. Cuando su endeudamiento revienta, tiene que hacer tres cosas. Primero, tiene que vender los muebles que compró para hacerse de liquidez; después, tiene que pagar el dinero que debe; finalmente, tiene que empezar a ahorrar. Las familias estadounidenses y el sector financiero, las entidades endeudadas dentro de la economía estadounidense, están en la primera de las tres fases: la liquidación de activos.


Los indices accionarios del mundo se derrumban. En el caso de los Estados Unidos, el índice Dow Jones está casi 40% por debajo del máximo histórico (14,164.53) alcanzado hace exactamente un año.

Los mercados financieros empiezan a reconocer que, para desapalancarse, los estadounidenses tienen que comenzar por dejar de consumir.
La baja en el consumo afectará a la economía real tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
¿Pero si la crisis tiene sello de “Made in USA”, por qué los bancos europeos también sufren? Lo hacen por dos motivos. Primero, porque ellos también participaron alegremente en la “rentable” inversión en todo tipo de activo hoy clasificado como “tóxico”. Ellos tienen su buena dosis de muertos en el clóset. Segundo, porque dependen aún más que los bancos estadounidenses de obtener financiamiento de corto plazo en el mercado. Un banco en los Estados Unidos presta en promedio 96 centavos por cada dólar de depósitos que tiene, un banco europeo presta 140. Por ello, estos últimos dependen más de emisiones de papel comercial y de otras líneas de crédito de corto plazo; han sido devastados por la sequía.


El proceso que vivimos es traumático y equivale a lo que se vive cuando hay una fiesta familiar en la cual todos beben de más. El marido que es violento con la mujer, le pega; el que no quiere al papá, lo insulta; los hermanos se dicen sus verdades y acaban, además, golpeando al primo que es un pesado. Estos son momentos que sacan a relucir lo peor de todo mundo.


El congreso estadounidense requirió, por ejemplo, de cientos de millones de dólares de regalitos legislativos, y de 112 mil millones de dólares de incentivos fiscales para acceder a pasar un programa que era imprescindible que aprobaran; pero, finalmente lo hicieron. Los europeos, sin embargo, demuestran una vez más que no están dispuestos a jugar en equipo o a sacrificarse por el bien del vecino.

La infantil respuesta de algunos miembros de la unión europea a la crisis de liquidez daría risa si no fuese tan grave. El gobierno de Irlanda, por ejemplo, decidió salir a garantizar en forma ilimitada todos los depósitos bancarios. Al hacerlo, los empezaron a bañar con recursos que salieron del sistema bancario del Reino Unido y de otros países, que buscaban algún tipo de amparo gubernamental. ¿Qué tiene de malo la generosa medida irlandesa? Que si se viesen forzados a consolidar los depósitos bancarios a sus otras obligaciones fiscales, la deuda pública ascendería de 25% del PIB a 325%.


La insensata medida, sin embargo, forzó a otros gobiernos a tomar acciones similares. En vez de buscar una respuesta inteligente y concertada, cada quien hizo lo que quiso en forma, por demás, irresponsable dada la magnitud de la crisis.

En mi opinión, la crisis actual hará que salga a relucir lo peor de la economía europea. Mostrarán su falta de acuerdo, lo poco flexible que es su sistema, y el bajo margen de maniobra que tienen. En el extremo, incluso, es posible que esta situación ponga en riesgo a la unión monetaria, es decir, al euro.

La situación de los distintos miembros de la unión europea es radicalmente diferente. Aquellos países con cuentas corrientes deficitarias como España y Grecia preferirían un euro débil que atraiga inversión extranjera y les ayude a financiar su situación. Países como Alemania y Holanda, superavitarios, prefieren un euro fuerte. En situaciones extremas, el euro se puede convertir una camisa de fuerza.
En mi opinión, a pesar de las altas y ardientes llamas que vemos en los mercados, el incendio empieza a apagarse. A no ser que el pánico y el comportamiento irracional se apoderen de éstos [Mi comentario: Y eso es lo que esta sucediendo actualemente!], pronto se despejará el humo y veremos qué queda.

La reconstrucción tomará mucho tiempo. Para empezar, el mercado de bienes raíces estadounidense -el epicentro del terremoto- tendrá que deshacerse de más de dos millones de unidades residenciales que están a la venta, más las que se acumulen como resultado de los embargos bancarios. Los precios de éstos tendrán que bajar mucho más y, así como lo vemos en los mercados de acciones y bonos, probablemente exagerarán la baja.

El sector financiero también tendrá que contraerse. Llegó a ser más de 20% de la economía y eso no tiene sentido. Es como si usted compra una casa y le dicen que el sistema de plomería de ésta costó una quinta parte del costo total, sería a todas luces exagerado. El sistema financiero es el equivalente. La función de éste es distribuir recursos a donde se necesitan, en forma eficiente; pero no “produce” nada.
Como consecuencia de la recesión, el desempleo pudiera llegar a niveles de entre 8% y 9%, y bajará la generación de utilidades de las empresas. Si los estimados de los analistas más pesimistas son acertados, la bolsa está cotizando a alrededor de 14 veces utilidades de 2009. Está barata después de la baja, pero no es un regalo. En recesiones anteriores, ha llegado a estar a 12 veces, lo cual llevaría el índice S&P a niveles entre 750 y 800 puntos (el jueves 9 de octubre cerró en 909).

Las monedas de países emergentes se han visto afectadas por la salida de dinero de inversionistas locales. Poco a poco recibirán el impacto también de la abrupta suspensión de flujos provenientes del mundo desarrollado. A pesar de que sus fundamentos económicos han mejorado dramáticamente, a corto plazo éste será un juego de flujos para el cual los fundamentos influyen pero no definen.

Como he dicho antes, después de este proceso de limpia habrá oportunidades históricamente rentables para quienes tengan la serenidad de tomarlas. Creo que las más evidentes se empezarán a presentar entre los mismos activos hoy calificados como “en problemas” (“distressed securities”). La colosal liquidación de éstos por parte de las entidades financieras urgidas de liquidez ha desplomado sus precios a niveles irrisorios. Habrá inversionistas que harán mucho dinero con ellos (mucho de verdad)[Mi comentario: Pero seguro que NO nosotros! Nosotros cargaremos con las perdidas si es que  se lo permitimos a ELLOS. NO SEAMOS ESTUPIDOS y PROTEJAMOS NUESTROS AHORROS. Compra oro si puedes, si no, preparate a sobrevivir en un mundo muy incierto, como REDUCE TUS GASTOS AL MAXIMO].

Este no es un momento para decisiones precipitadas [Mi comentario: Si claro, como no! Idiota sera aquel que no trate de salvar sus pocos ahorros o pequeñas inversiones. Seran cinicos nuestros “asesores economicos”. Vende ahora que puedes, luego será tarde. Que conste, cada quien haga lo que crea es mejor, yo  tampoco tengo la verdad absoluta en este caso en que estamos metido y que nos tratan de ocultar, por ejemplo mira el final de este articulo: Si te sales eres idiota y si te quedas eres suicida! Salva lo que puedas de la mejor forma que tu creas sea posible], ni para salir ni para entrar. Es tarde para lo primero, lo segundo puede equipararse con el riesgo de intentar cachar un cuchillo en caída libre; si el cálculo falla, éste nos atravesará la mano.


Estamos en el momento de capitulación dentro del ciclo. El momento más oscuro [Mi comentario: Nos lo restrigan en nuestras propias caras! O sea que todavia no hemos llegado al momento mas oscuro! como sera cuando estemos en el?] de la noche es justo antes de que amanezca.


[1] Un individuo tiene, por ejemplo, una casa que vale 100 mil dólares. Va con el banco y le pide que le dé acceso a diez mil dólares en el momento en que lo requiera. El banco analiza el crédito del individuo y su colateral para que en el momento en el que éste lo decida, le da acceso parcial o total al crédito.

[2] Papel de deuda sin garantía específica que los bancos y las empresas típicamente emiten a plazos inferiores a nueve meses, para cubrir necesidades inmediatas. En Estados Unidos –en condiciones normales- circulan un par de billones (millones de millones) de dólares de Papel Comercial en todo momento.