Diferentes Escenarios de la Crisis Económica que se nos viene encima y como prepararse para enfrentarlos. Todo depende de Ti.

No es que trate de ser un ave de mal agüero. Lo Unico que quiero es poder ayudar a cuantos quieran dejarse ayudar. Por eso he posteado este articulo con la esperanza de poder ayudar a mucha gente que no sabe como enfrentar esta maldita crisis economica, creada por los sionistas judios en poder de las finanzas del mundo. SON ELLOS LOS CULPABLES DE TODO LO QUE ESTAMOS PASANDO ACTUALEMENTE EN EL MUNDO ENTERO. Y estos Hp´s se dicen ser hijos de Dios? No lo niego que sean hijos de dios, pero de cual de todos? Por lo menos no del Verdadero Dios.

Si no me creen, lean por ustedes, piensen y reflexionen !

No se dejen engañar por la reciente subida de la bolsa. Es pura distraccion. Lo unico que los ricos quieren es que inviertas tu dinero en la bolsa (Su bolsa, no la tuya) , para ellos recuperar sus TRILLONARIAS perdidas. Mira lo que ha sucedido desde pricipios de año 2009

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Crisis Economica: lo peor está por venir

Nouriel Roubini, Stephen Roach, David Smick, Robert Shiller y Dean Baker
DDOOSS / Rebelión
01/03/09

Cinco economistas a cuyas proféticas advertencias no se prestó atención echan un vistazo a la próxima fase de la crisis mundial. He aquí lo que nos dicen:

• Aviso: se avecinan tiempos sombríos. Nouriel Roubini

• Una conmoción letal. Stephen Roach

• Buena suerte, Barack. David Smick

• ¿Falta mucho? Robert Shiller

• Hay que vigilar el dólar. Dean Bake

Aviso: Se avecinan tiempos sombrios

Por Nouriel Roubini

Las peores previsiones del año pasado se han hecho realidad. La pandemia financiera mundial de la que algunos habíamos avisado ya está aquí. Pero nos encontramos todavía en las primeras fases de esta crisis. Mis predicciones para el año que empieza, por desgracia, son todavía más pesimistas: las burbujas, y había muchas, no han hecho más que empezar a estallar.

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La idea más extendida es que los precios de muchos activos financieros de riesgo han caído tanto que hemos tocado fondo. Aunque es verdad que han descendido enormemente respecto a sus máximos de finales de 2007, es probable que todavía lo sigan haciendo aún más. En los próximos meses, las noticias macroeconómicas en Estados Unidos y en todo el mundo serán mucho peores de lo que espera la mayoría. Los informes sobre las ganancias de las empresas asombrarán a cualquier analista de valores que aún pueda creerse que la contracción económica va a ser suave y breve.

Los mercados financieros siguen teniendo varios puntos vulnerables: una crisis crediticia que empeorará antes de empezar a mejorar; un desapalancamiento que seguirá adelante a medida que los fondos alternativos y otros actores con fondos ajenos se vean obligados a vender sus activos en mercados no líquidos y sin tensión, lo cual producirá caídas en cascada de los precios de los activos, exigencias de márgenes y más desapalancamiento; la quiebra de otras instituciones financieras; la entrada en una crisis financiera plena para algunas economías de mercado emergentes, y el peligro, para otras, de impago de su deuda soberana.

Desde luego, Estados Unidos va a experimentar su peor recesión en décadas. La idea tradicional de que la contracción estadounidense iba a ser breve y superficial –una recesión en V con una recuperación rápida, como las de 1990-1991 y 2001– está ya descartada. Por el contrario, la contracción en EE UU será en U: larga, profunda y de unos 24 meses de duración. Podría acabar incluso siendo más prolongada, un estancamiento de varios años en L, como el que sufrió Japón en los 90.

A medida que la economía estadounidense se contraiga, toda la economía mundial entrará en recesión. En Europa, Canadá, Japón y las demás economías avanzadas, será grave. Y las economías de mercado emergentes –vinculadas al mundo desarrollado por el comercio de bienes, finanzas y divisas– tampoco se escaparán.

Exactamente qué constituirá una recesión dependerá de cada país. Para China, una caída brusca sería que el crecimiento anual pasara del 12% al 6%. Pekín debe crecer a un 10% anual o más para llevar a entre 12 y 15 millones de agricultores pobres al mundo moderno. Para otros mercados emergentes, como Brasil o Corea del Sur, la caída brusca es un crecimiento por debajo del 3%. Los países más vulnerables, como Ecuador, Hungría, Letonia, Pakistán y Ucrania, quizá vivan una crisis financiera total y necesiten un gran volumen de financiación externa para evitar el colapso.

En los países más ricos, podría producirse una combinación debilitadora de estancamiento económico y deflación, a medida que los mercados de bienes se contraigan cuando la demanda acumulada disminuya. Dado el enorme crecimiento que ha tenido la capacidad productiva debido al exceso de inversiones en China y en otros mercados emergentes, esta caída de la demanda seguramente generaría una inflación más baja. Mientras tanto, las pérdidas de empleo se acumularían y las tasas de paro aumentarían, con la consiguiente presión a la baja sobre los salarios. Unos mercados de materias primas debilitados –en los que los precios ya han caído mucho desde su máximo del verano, y caerán todavía más en medio de una recesión mundial– producirían una inflación todavía más baja. En la primera parte de 2009, la inflación en las economías avanzadas podría caer hasta el 1%, más o menos, demasiado próximo a la deflación.

Esta situación es peligrosa por muchos motivos. Varios bancos centrales se aproximarán tanto a fijar tipos de interés cero que sus economías sufrirán un triple revés: una trampa de liquidez, una trampa de deflación y una deflación de la deuda. En una trampa de liquidez, los bancos pierden su capacidad de estimular la economía porque no pueden fijar tipos de interés nominales por debajo de cero. En una trampa de deflación, la caída de los precios hace que los tipos de interés reales sean relativamente altos, lo cual asfixia el consumo y la inversión. Eso desemboca en un círculo vicioso en el que las rentas y el empleo caen y la demanda cae todavía más. Por último, con la deflación de la deuda, el valor real de las deudas nominales sube a medida que caen los precios, y eso es malo para países como Estados Unidos y Japón, que tienen ratios elevadas entre deuda y PIB.

A medida que las herramientas monetarias ortodoxas pierdan eficacia, las autoridades tendrán que buscar métodos heterodoxos. Veremos políticas fiscales tradicionales, en forma de recortes de impuestos y aumentos del gasto, pero también veremos operaciones mundiales de rescate de acreedores, de inversores y de instituciones financieras, así como de los prestatarios. Los bancos centrales inyectarán enormes cantidades de dinero en los sistemas financieros para desbloquear la crisis de liquidez. Quizá sean también necesarias acciones más radicales, como compras de bonos corporativos y oficiales o la subvención de los tipos de interés, para que los mercados crediticios vuelvan a funcionar como es debido.

Esta crisis no es sólo resultado del estallido de la burbuja inmobiliaria estadounidense o de la caída del sector de las hipotecas basura en Estados Unidos. Los excesos crediticios que causaron este desastre eran mundiales. Había varias burbujas, que en muchos países iban más allá de la vivienda y se extendían a las hipotecas y a los préstamos sobre propiedades inmobiliarias de uso comercial, tarjetas de crédito, préstamos para la compra de coches y préstamos a estudiantes. Había burbujas para los productos convertidos en valores, que transformaron esos préstamos e hipotecas en instrumentos financieros complejos, tóxicos y destructivos. Y había burbujas, también, en los préstamos oficiales locales, compras con capital ajeno, fondos alternativos, préstamos comerciales e industriales, bonos corporativos, materias primas y permutas de riesgo de crédito; un peligroso mercado sin regular en el que se vendieron hasta sesenta billones de dólares (unos 60.000 millones de euros) de protección nominal contra una reserva pendiente de bonos corporativos de sólo 6 billones de dólares.

Estas burbujas formaron, en total, la mayor burbuja crediticia y de activos de la historia; con su estallido, las pérdidas totales de crédito podrían ser de hasta dos billones de dólares. Si los gobiernos no toman medidas más rápidas para recapitalizar los bancos y otras instituciones financieras, la crisis del crédito se agravará aún más. Las pérdidas aumentarán a mayor velocidad de lo que tardarán las compañías en reponer sus balances.

Gracias a las drásticas acciones del G-7 y otros, el riesgo de una crisis financiera estructural ha disminuido. Pero, por desgracia, lo peor no ha pasado todavía. Este año será difícil. Sólo una actuación muy agresiva, coordinada y eficaz por parte de las autoridades, garantizará que 2010 no sea aún peor de lo que seguramente va a ser 2009.

Una conmoción letal

Por Stephen Roach

Antes de que pase este año, todas las regiones del mundo sufrirán los efectos de la recesión. En mi opinión, 2009 pasará a la historia como el año de la primera recesión verdaderamente mundial de la economía moderna. Es cierto que empezó en Estados Unidos en el verano de 2007, con la llamada “crisis de las hipotecas basura ”. Pero había modelos de crecimiento basados en burbujas en un número asombrosamente grande de países, y todas ellas han estallado.

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En Estados Unidos, el crecimiento basado en los activos se centraba en dos áreas de la economía: la actividad constructora y el consumo personal. Hoy, ambos sectores, que en su mejor momento representaban casi el 80% del PIB estadounidense, sufren una debilidad sostenida.

Eso hace que las economías asiáticas, que dependen de las exportaciones, entren en la ecuación. En efecto, crecieron gracias a burbujas de exportación que, a su vez, dependían de la burbuja de consumo de Estados Unidos. Asia también contó con la ayuda de unas divisas claramente infravaloradas. Y, para mantener sus divisas baratas, países como China tuvieron que reciclar enormes cantidades de reservas extranjeras en activos basados en el dólar, lo cual contribuyó a suprimir los tipos de interés estadounidenses y sostener precisamente las burbujas de crédito y de activos que alimentaban la economía estadounidense de las burbujas. Era un círculo virtuoso que ahora se ha roto. Y, como las economías asiáticas no cuentan con un consumo particular interno que les sirva de apoyo sólido, los riesgos para el crecimiento de la región han empezado a aumentar.

Lo mismo sucederá, probablemente, con las regiones productoras de materias primas; no sólo Oriente Medio, que depende del petróleo, sino las economías basadas en los recursos de Australia, Canadá, Brasil, Rusia y África. A medida que el crecimiento mundial disminuya, también lo hará la demanda de materias primas sensibles a la economía, con la consiguiente corrección de los precios, distorsionados por las burbujas, y de los índices de crecimiento de los principales productores.

Una segunda megafuerza en activo es la globalización, los vínculos transfronterizos que, durante el último decenio, han adoptado cada vez más la forma de flujos comerciales, de capital, de información y de mano de obra. La propia crisis crediticia consiste esencialmente en un fuerte contagio entre productos, un virus que apareció con las hipotecas basura , pero que se extendió con rapidez al papel comercial respaldado por activos, los valores respaldados por hipotecas y a precios de subasta y otros instrumentos en todos los mercados de crédito. Sin embargo, como los ingenieros financieros eran tan aficionados a repartir los complejos productos que creaban, esta situación económica tiene también una dimensión transfronteriza que resulta letal. No es de extrañar que ésta sea la peor crisis financiera en 75 años.

Impulsada por la confluencia de las conmociones tras el estallido de las burbujas y la fuerza creciente de los vínculos mundiales, esta recesión será probablemente la peor de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. Eso quiere decir que tal vez sea más grave que las de mediados de los 70 y principios de los 80. Entonces fueron las agresivas medidas de los bancos centrales contra la inflación las que provocaron unas recesiones profundas. Esta vez, todo ha sido obra de la implosión de unos desequilibrios mundiales basados en burbujas.

Pero no debemos contar con una vigorosa recuperación (en V) de la recesión mundial pos-burbuja de 2009. Sin grandes probabilidades de que aparezca otro consumidor importante para llenar el hueco dejado por Estados Unidos, el mundo, desigual y distorsionado por las burbujas, experimentará una recuperación anémica en el mejor de los casos. Pasará mucho tiempo antes de que el crecimiento mundial vuelva al ritmo de casi el 5% que tuvo en los cuatro años y medio que culminaron a mediados de 2007. Las conmociones de este tipo son mortales para cualquier economía en particular, y mucho más para el mundo en su conjunto.

Buena suerte, Barak

Por David Smick

Barack Obama ha llegado a la Casa Blanca con un programa ambicioso. Pero, con la economía mundial en medio de un brutal desapalancamiento financiero –en el que prácticamente todos los activos del mundo están viendo disminuir su valor–, a él y a sus homólogos internacionales les esperan enormes sufrimientos.

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Empecemos por la política interna de Estados Unidos. El primer déficit presupuestario de Obama podría muy bien ser superior a 1,5 billones de dólares. Varios paquetes de rescate y planes de estímulos fiscales aumentarán el gasto, y la contracción económica hará que los ingresos fiscales disminuyan. Los gobiernos de los Estados están ya haciendo cola para pedir ayudas federales. Los fondos privados de pensiones serán los próximos. La Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC), que está ocupándose del lío de las hipotecas, necesitará una saludable inyección de capital del tío Sam. Y eso, antes de sumar las promesas de Obama sobre gastos y recortes fiscales.

La factura de toda esta deuda llegará seguramente antes de 2012. Los tipos de interés de las hipotecas se apresuraron a subir cuando el Tesoro estadounidense presentó su plan de rescate, y los pasivos de la balanza de pagos de la Reserva Federal han aumentado un 100%. Los mercados financieros prevén que, de aquí a tres o cuatro años, los bancos centrales de todo el mundo, tras un periodo de desinflación, se verán obligados a afrontar este incremento masivo de la deuda. Obama tal vez tendrá que enfrentarse a una pesadilla bancaria con reminiscencias de la que sacudió a Japón en los 90. Hoy, los bancos estado?unidenses están llenos de capital (400.000 millones de dólares suplementarios, según las últimas cuentas, en gran parte proporcionados por los contribuyentes), pero no conceden préstamos. Es un problema como el del huevo y la gallina. Los bancos no prestan dinero debido al debilitamiento de la economía estadounidense. La economía se debilita porque los bancos no prestan. Aparte de nacionalizarlos, hay poco que Obama pueda hacer para obligarles.

En el resto del mundo, el breve periodo de alegría por el mal ajeno ante los problemas económicos de Washington se ha terminado. Resulta que Europa estaba seis veces más expuesta a la deuda comercial de riesgo de los mercados emergentes que a las hipotecas basura estadounidenses. En algunas economías, entre ellas la de Gran Bretaña, el peligro en el que han incurrido los bancos deja pequeño el PIB nacional.

¿Por qué eso es un problema inmenso? Porque las economías en vías de desarrollo se han permitido depender peligrosamente de las exportaciones, al tiempo que vinculaban sus divisas al dólar estadounidense y acumulaban montañas de excedentes de ahorro. Ese modelo de crecimiento está viniéndose abajo a toda velocidad, a medida que cae la demanda mundial. Pero, si se desmoronan muchos de esos mercados emergentes, el FMI carecerá de los recursos necesarios para organizar operaciones de rescate. Para poner las cosas en perspectiva, los bancos austriacos tienen un contacto financiero con los mercados emergentes que supera los 290.000 millones de dólares. El PIB de Austria asciende a 370.000 millones. El único motivo para el optimismo es que al mundo no le falta capital. Simplemente, está a la espera, incluidos seis billones de dólares sólo en fondos del mercado de dinero mundial.

Cuanto antes puedan Obama y sus homólogos elaborar unas reformas financieras creíbles que incrementen la transparencia al tiempo que protegen los flujos comerciales y de capital, antes volverá a circular el capital apartado. Al final, los mercados desean certezas; en este caso, la certeza de que nuestros líderes tengan un plan de acción en el que se pueda confiar. Ese plan no existe todavía.

¿Falta mucho?

Por Robert Shiller

Las burbujas especulativas, al final, son cuestión de psicología. La gente se crea expectativas extravagantes sobre la riqueza que van a producir sus inversiones y olvida las valiosas lecciones de otras crisis financieras del pasado; entonces surge una burbuja peligrosa.

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Pero la psicología de la caída puede ser igual de peligrosa. A medida que los precios de los activos bajan, los mercados pueden pasarse. Algunos indicadores muestran que ya estamos aproximándonos a los niveles de precios anteriores a la burbuja. La ratio entre precios y ganancias en la Bolsa estadounidense está más o menos en su promedio histórico. Los precios de la vivienda ya están seguramente a mitad de camino en su regreso al nivel de finales de los 90, cuando comenzó la burbuja. En algunas ciudades de EE UU han vuelto ya casi por completo a ese nivel.

Ahora bien, nadie puede decir cuándo tocará fondo el mercado exactamente. En cierto sentido, el proceso es una profecía autocumplida. La euforia se acaba y las expectativas negativas hacen que los precios de los activos se derrumben, lo cual, a su vez, parece justificar ese pesimismo. Dadas las malas perspectivas de la economía para el año que ha empezado, es posible que los precios de la vivienda sigan cayendo hasta bien entrado 2010, como sugieren los mercados de futuros de Chicago.

La historia nos dice que existe algún precedente de mercado de la vivienda débil durante un periodo prolongado. Tras el último auge de la vivienda en Estados Unidos, que alcanzó su máximo en 1989, las ciudades tardaron cinco años en tocar fondo. En esta ocasión, los precios están bajando sólo desde hace dos años. Quizá deberíamos mirar con cautela lo que ocurrió en Japón, donde los precios de las propiedades urbanas cayeron durante 15 años consecutivos, entre 1991 y 2006.

Cuando el mercado toque fondo, tal vez sea en una caída suave, no un batacazo. En general, no hay puntos de inflexión muy marcados. Los precios de la vivienda quizá se mantengan iguales durante unos cuantos años antes de empezar a subir de nuevo. Mientras tanto, será difícil identificar los hitos con mucha claridad hasta que los hayamos dejado ya atrás.

Hasta ahora, las medidas que hemos tomado para resolver esta crisis han prescindido de los principios racionales de las finanzas. Hemos iniciado una dieta drástica –contradiciendo los contratos de hipotecas caso por caso y dando mucho dinero– cuando deberíamos haber ideado un régimen de comidas que nos permita vivir de manera indefinida. En vez de poner los parches a corto plazo que parezcan necesarios, deberíamos adoptar una estrategia más estructural, basada en el mercado, como estipular que los valores de las hipotecas siempre estén vinculados a los precios de la vivienda y se ajusten cada mes.

Los excesos especulativos son un problema endémico del sistema de mercado, pero el capitalismo también proporciona sus propios mecanismos correctores. No hay motivos para abandonar ahora esos instrumentos.

Hay que vigilar el dolar

Por Dean Baker

La burbuja inmobiliaria fue la primera que estalló, pero no será la última en esta recesión mundial. Hoy deberíamos estar prestando más atención al inminente estallido de la burbuja del dólar.

La moneda estadounidense está seriamente sobrevalorada desde finales de los 90, y eso ha causado un enorme déficit comercial, que alcanzó su máximo con casi el 6% del PIB nacional en 2006 (900.000 millones de dólares en la economía de hoy). Eso es insostenible. Al final, obligará al dólar a caer a un nivel en el que la balanza comercial esté prácticamente equilibrada.

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Ese proceso ya estaba en marcha. Pero la crisis ha hecho que los inversores acudan al dólar en busca de seguridad, y eso ha provocado que éste suba frente a la mayoría de las demás divisas. Su ascenso y las recesiones en la mayor parte del mundo harán que el déficit comercial vuelva a incrementarse.

Sin embargo, una vez que la situación financiera empiece a recobrar la normalidad (lo que tal vez no ocurra en 2009), los inversores estarán a disgusto con el escasísimo rendimiento de los activos en dólares. Su éxodo hará que el dólar reanude la caída que había iniciado en 2002, pero esta vez su caída podría ser mucho más rápida. Otros países, sobre todo China, dependerán mucho menos del mercado estadounidense para sus exportaciones y estarán menos interesados en sostener el dólar.

Para los estadounidenses, el efecto de una caída pronunciada del dólar consistirá en unos precios a la importación mucho más elevados y un nivel de vida más bajo. Si la Reserva Federal se preocupa por la inflación provocada por la subida de los precios de los artículos importados, quizá eleve los tipos de interés, y eso sería un nuevo golpe para la economía. En cuanto a 2009, la continuación del derrumbe de la burbuja inmobiliaria, la caída de la burbuja de la propiedad inmobiliaria para uso comercial que se avecina y la consiguiente oleada de deudas impagadas serán importantes obstáculos para la economía estadounidense, aunque el dólar no se desmorone hasta más tarde.

En realidad, las hipotecas basura no fueron más que el detonante de una crisis mucho más amplia. La caída de los precios de la vivienda ha provocado también unos índices sin precedentes de impagados en los préstamos preferentes, y todavía está por llegar la mayor parte de las consecuencias. También veremos más impagos en préstamos para la compra de coches, tarjetas de crédito y otras formas de deuda de consumo, porque los propietarios de viviendas ya no pueden utilizarlas como aval para pagar otras deudas.

A la propiedad inmobiliaria de uso comercial también le llegará su día. Cuando el mercado de la vivienda empezó a decaer, a finales de 2005, empezó a aumentar la construcción no residencial. En menos de tres años, este sector creció más del 40%. Ahora hay un exceso considerable de espacio para tiendas, oficinas, hoteles y otros usos no residenciales, y eso ha provocado la caída de los precios, la disminución de la construcción y otra fuente importante de deudas impagadas para los bancos.

En resumen, tengan cuidado con las palabras optimistas de los que dicen que “ya estamos pasando lo peor”, ignoren los altibajos diarios del mercado y apriétense los cinturones. Vamos a pasarlo mal.

FMI advierte que los mercados podrían desplomarse otro 20% / IMF warns that markets could collapse by another 20%

Se los dije queridos amigos, esto no se para! El colapso esta programado y si no me creen vean este video.

Persionando este enlace podran obterner una traduccion bastante buena al español


The world is on the brink of financial meltdown, the head of the International Monetary Fund (IMF) said last night. His bleak warning came as finance ministers tried to calm the frenzy in markets that saw share prices crash by more than 20% last week.

Separately, the IMF’s chief economist predicted that shares could slump by another 20% before stabilising. G7 finance ministers pledged to take all necessary steps to support the banking system and stave off an economic slump.

Dominique Strauss-Kahn, the head of the IMF, warned that the measures so far “have not yet achieved the goal of stabilising markets and bolstering confidence”.

He said: “Intensifying solvency concerns about a number of the largest US-based and European financial institutions have pushed the global financial system to the brink of systemic meltdown.” Countries would need to take further measures, including interest rate cuts and steps to bolster the banks.

Olivier Blanchard, his chief economist, said stock markets had further to fall. “At the worst, the governments will need another few weeks to make the right assessment and the stock exchanges could fall by another 20%; then there will be a turnaround,” he said.

The warnings came as G7 finance ministers, including Alistair Darling, met George Bush at the White House. “We are in this together,” the president said. “We will come through it together.” Other experts warned that the instability was likely to continue.

Mario Draghi, governor of the Bank of Italy and chairman of the Financial Stability Forum, which advises the leading economies, said he was “amazed” by what was happening and that it was “very difficult” to see the end of the crisis.

“I don’t have my crystal ball here,” he said. The panic in the stock markets was partly due to the “root psychology of major investors all over the world. You are not going to change that in a day”.

Simon Johnson, until this year the IMF’s chief economist, said he was disappointed the G7 had not produced a fully worked-out plan to fight a slump. “The financial system just got nuked and they don’t understand the full extent of it,” he said.

George Magnus, senior economic adviser at UBS, said stabilising the system was still possible but that countries had to act fast: “The most charitable response is that they have set out a framework and we will see countries filling in the details over the next three to four days. If that happens we could still be okay.”

Gordon Brown will travel to Paris today to urge European leaders to copy the British bailout programme and agree a Europe-wide plan to “recapitalise” struggling banks by taking equity stakes in them. America said this weekend it plans to do that.

In an unusual move, President Nicolas Sarkozy has invited Brown to join a meeting of eurozone heads of government to explain the merits of the UK model. A source close to the French presidency said eurozone leaders would take Britain’s initiative as a reference. “There are two competing models,” he said. “The American model, which no one wishes to draw inspiration from, and the British model. This is what everyone is talking about.”

The prime minister will first meet Sarkozy, Jose Manuel Barroso, president of the European commission, and Jean-Claude Trichet, president of the European Central Bank. Brown will then make his pitch to the leaders of the 15 countries in the euro currency area.

A spokesman for No 10 said: “This is clearly an important moment. It is very important that Europe acts together and works together. What we have set out is a comprehensive plan which tackles the three issues of liquidity, funding and capital. Any action must now be taken internationally.”

Today’s meeting is the last opportunity for European leaders to show they are taking the necessary steps to support the banks before the markets open tomorrow. Germany has indicated that it is prepared to adopt elements of the British plan by putting capital into its banks. One sticking point may be the lack of a comprehensive guarantee for the banks.

Tomorrow the first of the British banks to be bailed out by the government’s £400 billion rescue plan will reveal how much money they want. Royal Bank of Scotland (RBS), which has seen its market value fall to under £12 billion, is to ask the government to underwrite a £15 billion cash call. HBOS, Britain’s biggest provider of mortgages, is demanding up to £10 billion, while Lloyds TSB and Barclays require £7 billion and £3 billion respectively.

Although existing investors will have the right to put up the new capital, and some may do so, the rescue could leave the government owning 70% of HBOS and 50% of RBS. Crisis talks were taking place this weekend between the Treasury, the Financial Services Authority, the Bank of England and the heads of the four retail banks to decide final details.

A YouGov poll for The Sunday Times suggests the crisis has boosted Brown’s popularity. Support for Labour has risen by seven points in the past month to 33%, its highest since January. The Tories are on 43%, down three points.

The prime minister’s rating is at its highest since March, while he and Darling are regarded by voters as more trusted to deal with the crisis than David Cameron and George Osborne.

Allies of Brown have suggested this could be his “Falklands moment”, a reference to Margaret Thatcher’s rise from huge unpopularity in the early 1980s as a result of the successful war with Argentina.

Additional reporting: Nicola Smith

URGENTE: Descifra lo que realmente esta pasado con la Bolsa de Valores y Toma tus Precauciones

Encontré este artículo del autor Jorge Suarez-Velez el cual me parecio muy interesante debido a la forma sencilla como explica que está sucediendo con las bolsas de valores. Es muy instructivo y creo que nos ayudará a defendernos mejor de lo que pueda pasar con esta gran caida bursatil. Les advierto: Todavia no estamos sintiendo el verdadero impacto de esta tragedia.

Bien, aqui les adjunto el artículo en mención:

Una Embolia Financiera

10 de octubre de 2008, 08:20 AM

Cuando una persona sufre una embolia, éstas típicamente son causadas por los llamados infartos cerebrales; un coágulo tapa a una arteria, que no permite que la sangre siga fluyendo al resto del cerebro. Quirúrgicamente es posible remover el coágulo, pero el devastador impacto de esta condición es proporcional al tiempo en que se deje sin sangre –y consecuentemente sin oxígeno- al resto del cerebro. Muchas células –neuronas- mueren por la falta de éste, ocasionando un daño irreparable.


¿Qué tiene esto que ver con finanzas? La analogía es perfecta. Lo que estamos viendo es el efecto de un sistema financiero “tapado” por una serie de instrumentos financieros tóxicos que no han dejado que fluya dinero al resto del sistema. Mientras más tiempo pase sin que éste fluya, más permanente será el daño.
Estamos en medio de un peligroso círculo vicioso. Conforme los bancos se perdieron la confianza entre sí, se dejaron de prestar. Al hacerlo, aquellos bancos con liquidez prefirieron guardarla por si posteriormente la necesitaban. Muchas empresas e individuos con acceso a líneas de crédito[1], conforme ven que la liquidez escasea, ejercen la línea y proceden a dejar los recursos depositados en la chequera. Simultáneamente, los depositantes en el banco deciden que es peligroso tener certificados de depósito bancario, por lo cual deciden retirar el dinero del banco para mejor comprar un bono emitido por el Tesoro de Estados Unidos.


Nadie compra Papel Comercial[2], y todo aquel que requiere de recursos inmediatos es estrangulado. El mercado de papel comercial se ha reducido en más de 600 mil millones de dólares y hasta el gobernador del Estado de California salió a decir que si no tenía acceso a crédito de corto plazo, no tendría con qué pagar la nómina de bomberos y policías.

(Picha la imagen para ver lo que es un papel comercial)

Imagine por un momento a una empresa comercial que tiene que utilizar financiamiento de corto plazo para comprar el inventario de productos que va a vender en la época navideña. Sin éste no hay qué vender, si no puede vender en los meses más importantes del año, quizá decida cerrar la tienda (o algunos locales, si no tiene inventario suficiente para éstos). Si cierra, despedirá empleados y dejará locales comerciales desocupados. La desocupación entre éstos, por cierto, ascendía ya a 8.4% el mes pasado; el nivel más alto en catorce años.


La decisión de los inversionistas de salirse de sus inversiones e irse a “cash” tiene un impacto devastador en los mercados. En el mes de septiembre, salieron 72 mil millones de dólares de fondos de inversión que invierten en bonos y acciones; en la primera semana de octubre salieron otros 49 mil millones. Cuando un inversionista decide redimir su inversión en el fondo, fuerza a que quienes manejan éste salgan a vender lo que puedan al precio que puedan. La salida masiva de estas posiciones provoca una baja proporcional en los precios. El índice Dow Jones está hoy –consecuentemente- más de cuarenta por ciento por debajo del récord histórico alcanzado el nueve de octubre de 2007.
En el caso de inversiones en “hedge funds” la redención es aún más dañina. Este tipo de entidad opera con apalancamiento; debido al cual, cada dólar redimido por un inversionista provoca ventas cuatro, cinco, o más veces superiores.


Estamos viendo ventas de pánico que tienen en sí mismas un impacto sobre la calidad de activos de los bancos. Conforme los precios de bonos y acciones siguen cayendo, el rescate bancario se vuelve más caro pues posiciones que hace una semana no merecían calificativo de “tóxicas”, hoy lo son.


Por ello, las siguientes medidas de emergencia de que se puede echar mano si la caída libre continúa son dos. Primero, se puede suspender la regla de “mark to market” temporalmente. Esta regla fuerza a que las instituciones reflejen el valor de sus inversiones al precio que el mercado les dé a éstas. Pero con los precios desplomándose, el capital de los bancos también se contrae. Alternativamente, se puede permitir que reflejen el precio de los bonos, por ejemplo, en función del flujo esperado de cupones. Segundo, pueden salir a avalar en forma ilimitada el riesgo de contraparte. Es decir, si los bancos no se prestan entre sí por miedo a que uno u otro no tengan la solidez para respaldar sus obligaciones, el gobierno puede temporalmente funcionar como aval de ambos.


Este es el principio de un doloroso proceso de contracción del apalancamiento tanto de individuos como de entidades financieras. Éste se da en forma arrebatada y arrastra todo a su paso. Para romper el ciclo, la Reserva Federal ha pasado de ser el comprador de última instancia a volverse la primera. Han salido a comprar papel comercial, han estado dispuestos a prestarle a bancos sin pedir garantías específicas, e inyectan liquidez en cuanta forma sea posible.

Eventualmente, lograrán incluso remover el coágulo al ejercer los cientos de miles de millones de dólares que el congreso estadounidense aprobó para comprar papel tóxico de los bancos comerciales. Sin embargo, el proceso llevará tiempo.

Como cuando hay un incendio, lo primero a hacer es apagar el fuego. Al hacerlo, se intenta no hacer algo que haga imposible reconstruir posteriormente.

En este intento, como propuse la semana pasada, finalmente el secretario del tesoro Paulson concedió que está dispuesto a capitalizar bancos. Esta es una buena noticia. No contribuye a apagar el incendio, pero ciertamente facilitará una reconstrucción ordenada.
La disposición de Paulson es una excelente señal, además, porque se dice que los bancos contrataron a más de 600 empresas de cabildeo para evitar que esa fuese una solución posible. Ellos querían simplemente poder vender la basura, sin tener que sacrificar capital. Sin embargo, la versión final del TARP (siglas en inglés del “programa para el alivio de activos en problemas”) pasada por el congreso el tres de octubre, incluye la posibilidad de capitalizarlos directamente. Ojalá que los bancos fracasen en su intento de evitarlo.

La buena noticia es que el gobierno estadounidense tiene un arsenal casi ilimitado para combatir el fuego. Pueden seguir empapando al mercado con toda la liquidez a su alcance pues –de frente a una recesi
ón mundial- el peligro no es la inflación. Habrá tanta capacidad instalada ociosa que la presión deflacionaria será enorme.
[Mi comentario: Que ironía, claro, pueden empezar a imprimir cuanto papel quieran, el problema está en que ese papel debe de estar respaldado por oro, ya que la confianza en las bolsas de valores esta por los suelos. Cuantos paises no desearían poder imprimir cuanto dinero ellos quisiseran. SOLO EL IMPERIO LO PUEDE? Tampoco! por eso veremos como la caidad de Wall Street sigue en picada! No se dejen engañar!]


Pero estamos al principio del proceso. Imagine usted el caso de un tipo que decide que va a hacerse de todos los muebles para su casa utilizando crédito. Cuando su endeudamiento revienta, tiene que hacer tres cosas. Primero, tiene que vender los muebles que compró para hacerse de liquidez; después, tiene que pagar el dinero que debe; finalmente, tiene que empezar a ahorrar. Las familias estadounidenses y el sector financiero, las entidades endeudadas dentro de la economía estadounidense, están en la primera de las tres fases: la liquidación de activos.


Los indices accionarios del mundo se derrumban. En el caso de los Estados Unidos, el índice Dow Jones está casi 40% por debajo del máximo histórico (14,164.53) alcanzado hace exactamente un año.

Los mercados financieros empiezan a reconocer que, para desapalancarse, los estadounidenses tienen que comenzar por dejar de consumir.
La baja en el consumo afectará a la economía real tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
¿Pero si la crisis tiene sello de “Made in USA”, por qué los bancos europeos también sufren? Lo hacen por dos motivos. Primero, porque ellos también participaron alegremente en la “rentable” inversión en todo tipo de activo hoy clasificado como “tóxico”. Ellos tienen su buena dosis de muertos en el clóset. Segundo, porque dependen aún más que los bancos estadounidenses de obtener financiamiento de corto plazo en el mercado. Un banco en los Estados Unidos presta en promedio 96 centavos por cada dólar de depósitos que tiene, un banco europeo presta 140. Por ello, estos últimos dependen más de emisiones de papel comercial y de otras líneas de crédito de corto plazo; han sido devastados por la sequía.


El proceso que vivimos es traumático y equivale a lo que se vive cuando hay una fiesta familiar en la cual todos beben de más. El marido que es violento con la mujer, le pega; el que no quiere al papá, lo insulta; los hermanos se dicen sus verdades y acaban, además, golpeando al primo que es un pesado. Estos son momentos que sacan a relucir lo peor de todo mundo.


El congreso estadounidense requirió, por ejemplo, de cientos de millones de dólares de regalitos legislativos, y de 112 mil millones de dólares de incentivos fiscales para acceder a pasar un programa que era imprescindible que aprobaran; pero, finalmente lo hicieron. Los europeos, sin embargo, demuestran una vez más que no están dispuestos a jugar en equipo o a sacrificarse por el bien del vecino.

La infantil respuesta de algunos miembros de la unión europea a la crisis de liquidez daría risa si no fuese tan grave. El gobierno de Irlanda, por ejemplo, decidió salir a garantizar en forma ilimitada todos los depósitos bancarios. Al hacerlo, los empezaron a bañar con recursos que salieron del sistema bancario del Reino Unido y de otros países, que buscaban algún tipo de amparo gubernamental. ¿Qué tiene de malo la generosa medida irlandesa? Que si se viesen forzados a consolidar los depósitos bancarios a sus otras obligaciones fiscales, la deuda pública ascendería de 25% del PIB a 325%.


La insensata medida, sin embargo, forzó a otros gobiernos a tomar acciones similares. En vez de buscar una respuesta inteligente y concertada, cada quien hizo lo que quiso en forma, por demás, irresponsable dada la magnitud de la crisis.

En mi opinión, la crisis actual hará que salga a relucir lo peor de la economía europea. Mostrarán su falta de acuerdo, lo poco flexible que es su sistema, y el bajo margen de maniobra que tienen. En el extremo, incluso, es posible que esta situación ponga en riesgo a la unión monetaria, es decir, al euro.

La situación de los distintos miembros de la unión europea es radicalmente diferente. Aquellos países con cuentas corrientes deficitarias como España y Grecia preferirían un euro débil que atraiga inversión extranjera y les ayude a financiar su situación. Países como Alemania y Holanda, superavitarios, prefieren un euro fuerte. En situaciones extremas, el euro se puede convertir una camisa de fuerza.
En mi opinión, a pesar de las altas y ardientes llamas que vemos en los mercados, el incendio empieza a apagarse. A no ser que el pánico y el comportamiento irracional se apoderen de éstos [Mi comentario: Y eso es lo que esta sucediendo actualemente!], pronto se despejará el humo y veremos qué queda.

La reconstrucción tomará mucho tiempo. Para empezar, el mercado de bienes raíces estadounidense -el epicentro del terremoto- tendrá que deshacerse de más de dos millones de unidades residenciales que están a la venta, más las que se acumulen como resultado de los embargos bancarios. Los precios de éstos tendrán que bajar mucho más y, así como lo vemos en los mercados de acciones y bonos, probablemente exagerarán la baja.

El sector financiero también tendrá que contraerse. Llegó a ser más de 20% de la economía y eso no tiene sentido. Es como si usted compra una casa y le dicen que el sistema de plomería de ésta costó una quinta parte del costo total, sería a todas luces exagerado. El sistema financiero es el equivalente. La función de éste es distribuir recursos a donde se necesitan, en forma eficiente; pero no “produce” nada.
Como consecuencia de la recesión, el desempleo pudiera llegar a niveles de entre 8% y 9%, y bajará la generación de utilidades de las empresas. Si los estimados de los analistas más pesimistas son acertados, la bolsa está cotizando a alrededor de 14 veces utilidades de 2009. Está barata después de la baja, pero no es un regalo. En recesiones anteriores, ha llegado a estar a 12 veces, lo cual llevaría el índice S&P a niveles entre 750 y 800 puntos (el jueves 9 de octubre cerró en 909).

Las monedas de países emergentes se han visto afectadas por la salida de dinero de inversionistas locales. Poco a poco recibirán el impacto también de la abrupta suspensión de flujos provenientes del mundo desarrollado. A pesar de que sus fundamentos económicos han mejorado dramáticamente, a corto plazo éste será un juego de flujos para el cual los fundamentos influyen pero no definen.

Como he dicho antes, después de este proceso de limpia habrá oportunidades históricamente rentables para quienes tengan la serenidad de tomarlas. Creo que las más evidentes se empezarán a presentar entre los mismos activos hoy calificados como “en problemas” (“distressed securities”). La colosal liquidación de éstos por parte de las entidades financieras urgidas de liquidez ha desplomado sus precios a niveles irrisorios. Habrá inversionistas que harán mucho dinero con ellos (mucho de verdad)[Mi comentario: Pero seguro que NO nosotros! Nosotros cargaremos con las perdidas si es que  se lo permitimos a ELLOS. NO SEAMOS ESTUPIDOS y PROTEJAMOS NUESTROS AHORROS. Compra oro si puedes, si no, preparate a sobrevivir en un mundo muy incierto, como REDUCE TUS GASTOS AL MAXIMO].

Este no es un momento para decisiones precipitadas [Mi comentario: Si claro, como no! Idiota sera aquel que no trate de salvar sus pocos ahorros o pequeñas inversiones. Seran cinicos nuestros "asesores economicos". Vende ahora que puedes, luego será tarde. Que conste, cada quien haga lo que crea es mejor, yo  tampoco tengo la verdad absoluta en este caso en que estamos metido y que nos tratan de ocultar, por ejemplo mira el final de este articulo: Si te sales eres idiota y si te quedas eres suicida! Salva lo que puedas de la mejor forma que tu creas sea posible], ni para salir ni para entrar. Es tarde para lo primero, lo segundo puede equipararse con el riesgo de intentar cachar un cuchillo en caída libre; si el cálculo falla, éste nos atravesará la mano.


Estamos en el momento de capitulación dentro del ciclo. El momento más oscuro [Mi comentario: Nos lo restrigan en nuestras propias caras! O sea que todavia no hemos llegado al momento mas oscuro! como sera cuando estemos en el?] de la noche es justo antes de que amanezca.


[1] Un individuo tiene, por ejemplo, una casa que vale 100 mil dólares. Va con el banco y le pide que le dé acceso a diez mil dólares en el momento en que lo requiera. El banco analiza el crédito del individuo y su colateral para que en el momento en el que éste lo decida, le da acceso parcial o total al crédito.

[2] Papel de deuda sin garantía específica que los bancos y las empresas típicamente emiten a plazos inferiores a nueve meses, para cubrir necesidades inmediatas. En Estados Unidos –en condiciones normales- circulan un par de billones (millones de millones) de dólares de Papel Comercial en todo momento.

Podrian Suspender las Elecciones 2008 en los EEUU?. El intento esta en marcha!

EE.UU. LISTO PARA DECLARAR ‘EMERGENCIA ECONOMICA’ EN OCTUBRE, SUSPENDERÁ ELECCIONES

Por: Sorcha Faal y como lo informa a sus suscriptores occidentales

El Servicio de Seguridad Federal de la Federación Rusa (FSB) está informando

hoy en el Kremlin que el Banco de Inglaterra ha recibido del Banco de la

Reserva Federal de los Estados Unidos unaviso‘ de que el Presidente Bush

se está preparando para declarar unaEmergencia Económicadurante la

semana de octubre 5 y además anunciará que la elección Presidencial de ese

país que se celebraría el 4 de noviembre, serásuspendida indefinidamente‘.

Estos informes señalan que el Gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn

King, ha expresadosu shock e indignación‘ ante sus contrapartes

Estadounidenses en la Reserva Federal de los Estados Unidos después del

catastrófico derrumbe de uno de los bancos financieros más grandes del

mundo, el Lehman Brothers, que causó que tanto el Banco de Inglaterra como

la Banca Central Europea metieran $ 42 Billones de dólares a la economía

Europea ayer para evitar su caída, y para evitar que sus propios bancos se

quedaran sin dinero, necesitando la respuesta de parte del líder de la Banca

Central Estadounidense, Ben S. Bernanke.

Como lo advirtió con anterioridad el Primer Ministro Putin y como lo

habíamos informado en nuestro reporte del 13 de septiembre “El Huracán Ike

Destruirá por Completo‘ a los Estados Unidos, Dice Putin” la espantosa

tormenta huracanada que ha devastado el Estado de Texas, y donde una crisis

humanitaria que se está desarrollando en estos momentos ha, de hecho,

comprobado el proverbio que dice “la gota que derramó el vaso pues el daño

más espantoso de esta tormenta que fue más allá de la costa del Golfo de

México y devastó el corazón de los Estados Unidos a tal grado que los

gobernadores de Ohio y Kentucky han declarado sendos Estados de Emergencia

al quedarse millones de personas sin energía eléctrica.

El significado del daño de esta histórica tormenta a la economía

Estadounidense, dicen estos reportes, llevaron a presiones sin precedentes

puestas sobre la compañía aseguradora más grande del mundo la American

International Group (AIG) y su alto en las negociaciones, durante una

extraña reunión de domingo en Nueva York para apoyar al quebrado Lehman

Brothers el domingo, pero al que entonces se le permitió colapsar y ahora

está amenazando con destruir a la misma AIG.

Lo que no se le está explicando al pueblo Estadounidense es que la AIG, el

jugador más grande del mundo en el mercado de $ 45 Trillones de derivados,

durante las pasadas dos semanas había apostado fuertemente en los mercados

mundiales contra el daño del Huracán Ike excediendo los $ 2 Billones en

daños en propiedades, producción perdida de petróleo y gasolina, salarios

perdidos y pagos a compañías obligadas a cerrar, etc., está obligado a

pagar, pero cuyos daños reales se estima ahora que exceden $ 1 Trillón de

dólares al ser finalmente tasados los daños en todo Estados Unido.

[Nota: Los derivados son instrumentos financieros cuyo valor cambia en

respuesta a los cambios en las variables subyacentes. Los principales tipos

de derivados son los futuros, los adelantos, las opciones y los

intercambios. El principal uso de los derivados es reducir el riesgo de una

parte]

Tal calamitosa acción por parte de la AIG ha hecho añicos el sistema

económico Occidental y como lo reporta el The Australian Business en su

artículo titulado “Los Bancos Globales Se Preparan para una Explosión de

Derivados” y que dice:

Bueno, aquí estamos en la mañana del Día “D”. Las contrapartes más

importantes del mundo en el mercado de $ 455 Trillones de Dólares

Estadounidenses de derivados se encamina hacia un default técnico y nadie

está seguro de lo que pueda suceder.

El Lehman Bros, ayer solicitó formalmente a la Corte Estatal de Bancarrota

de la Corte del Distrito del Sur de Nueva York, la protección bajo el

Capítulo 11.

El Lehman también habría entablado lo que se llama “mociones del primer día

que permiten que el banco pague sueldos y salarios, mientras continúan

mercadeando sus operaciones no-tóxicas de corredor-a-negociador, y trata de

solucionar que diablos hacer con su altamente tóxico portafolios de hipoteca

residencial y comercial de $ 53 Billones de Dólares.

Pero, tan aterrador y tan Espartano como pueda parecer, el fracaso es

esencial para los trabajos de un efectivo mundo mercantil como lo es el

éxito.

Lo que significa únicamente que, dado que este banco de inversión agotado y

despedazado es incapaz de encontrarse un nuevo dueño o pensar por mismo

cómo salir de las presentes calamitosas circunstancias, entonces a una de

las legendarias marcas de Wall Street debiera dejársele fracasar.

En un drama de fin de semana y sin precedentes, la Fed parece haber sido

obligada a hacerla de Salomón para escoger entre Merrill Lynch y Lehman.

Ambos estaban enfrentando una amenaza mortal. Pero parece que sólo uno

podría sobrevivir intacto“.

Todavía peor para el pueblo Estadounidense durante esta crisis sin

precedentes es que uno de sus más destacados expertos en economía, Wilbur

Ross, presidente y CEO de WL Ross & Co., está advirtiendo ahora que más de

1,000 bancos se están acercando al colapso y que uno de sus más importantes

economistas, Nouriel Roubini, de la Stern School de la NYU, y el Monitor

RGE, está advirtiendo también queya hay una corrida de cámara lenta en los

bancos minoristassucediendo en todo el país“.

Los analistas Militares Rusos comentando sobre estos informes señalan que

aunque es improbable que el Presidente Estadounidense pueda suspender las

elecciones Estadounidenses únicamente en base a nada más la Emergencia

Económica, es totalmente probable que lo pudiera hacer si su país sufre otro

ataque tipo 9/11 y que ellos observancrípticamentepodría suceder tan

pronto como el 22 de septiembre conforme las fuerzas Militares

Estadounidenses comienzan a llevar a cabo sus pruebas a nivel mundial de su

nuevo sistema de alerta nuclear al realizar otra prueba de su llamado

Sistema de Defensa de Misiles de la Guerra de las Estrellas.

Debe señalarse también que su otrora gran nación continúa deslizándose hacia

el abismo de la ruina total y estas gentes Estadounidenses todavía se niegan

a reconocer la sustancia de las muchas advertencias que les han llegado de

todos los rincones del mundo como si con sus ojos y oídos no vieran y no

escucharan nada más que lo que les ha sido programado por sus amos.

Qué triste para estas gentes y más triste todavía para el resto de nosotros

que ellos estén ya más que perdidos.

Translation to Spanish by: Sister Maru Barraza, Mazatlán, Mexico

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